En la era actual, las personas pasamos muchas horas delante del ordenador ya sea para trabajar, estudiar, hacer gestiones o incluso durante nuestro tiempo de ocio. Esta situación provoca que permanezcamos mucho tiempo de la misma postura lo que puede acabar provocando dolor cervical al aumentar la carga sobre el cuello.
Cuando esto se repite a diario es habitual notar rigidez o dolor en el cuello, hombros, parte superior de la espalda o incluso que las molestias se extiendan hacia la cabeza.
Si las molestias cervicales aparecen de forma habitual durante la jornada laboral, una valoración en una clínica de fisioterapia en Alcalá de Henares puede ayudar a identificar qué factores están contribuyendo al dolor y qué cambios pueden ser útiles para mejorar la situación.
¿Por qué trabajar con ordenador puede provocar dolor cervical?
La postura que empleamos cuando estamos delante del ordenador consiste en que la cabeza se encuentre durante demasiado tiempo orientada hacia la pantalla. En ocasiones, la colocación del monitor no es la adecuada ya que puede estar demasiado bajo, demasiado alto o de lado, lo que provoca que el cuello tenga que permanecer en una posición que no es cómoda para poder visualizar la pantalla correctamente. Además de esto, muchas personas cuando están concentradas tienden a adelantar la cabeza o los hombros.
Esta posición por sí misma no tiene porque provocar una lesión en la columna cervical, pero sí que puede provocar que determinados músculos estén en tensión durante mucho tiempo. A esto debemos sumarle que el cuerpo permanece inmóvil durante largos períodos y de manera continuada, durante demasiados días.
El trabajo con ordenador no provoca directamente dolor cervical, sino que está relacionado con las horas que pasamos en posiciones que quizás no son cómodas para nuestros músculos. Por eso, cuando tenemos dolor cervical habría que realizar una valoración del conjunto, es decir, cómo se encuentra colocado nuestro puesto de trabajo, cuánto tiempo pasamos sentados y cuál es la postura que tenemos.
¿Qué errores ergonómicos pueden generar dolor cervical?
No hay una postura universal correcta para el trabajo en ordenador, ya que normalmente el problema vendrá de las horas en las que pasamos en la misma postura. Pero si hay una serie de errores que podríamos evitar si tenemos que pasar muchas horas delante del ordenador.
Uno de los errores más habituales es la colocación de la pantalla demasiado baja que obliga a mantener la mirada hacia abajo durante mucho tiempo. O lo contrario, colocar el monitor demasiado alto y tener que mantener el cuello extendido. Otro error es tener el ordenador a un lado, lo que provoca que tengamos que pasar horas girando la cabeza para mirar la pantalla.
La distancia entre nosotros y el monitor también es importante. Si está demasiado lejos es muy probable que nos inclinemos hacia delante para leer, pero si está demasiado cerca también será incómodo para la visión por lo que emplearemos posturas poco naturales.
La colocación del teclado y el ratón también es algo a tener en cuenta. Si los ponemos demasiado lejos pasaremos horas con los hombros adelantados y los brazos extendidos y si los tenemos demasiado cerca tendremos los brazos encogidos, ambas posturas pueden contribuir a la sensación de tensión en cuello, hombros y zona superior de la espalda.
¿Cómo debería estar colocado el ordenador para cuidar las cervicales?
Lo más importante es que podamos tener una postura que nos permita trabajar con comodidad y cambiar de posición con facilidad.
Lo primero es que la pantalla debería estar situada delante de nosotros para evitar tener que girar el cuello y a una altura que permita mantener la cabeza en una posición cómoda sin tener que inclinarla. También es importante colocarla a una distancia que permita leer sin acercarnos continuamente hacia ella.
El teclado y el ratón deberían estar colocados de manera que tengamos los brazos próximos al cuerpo y los hombros relajados.
Si el trabajo se realiza con un ordenador portátil la dificultad es todavía mayor ya que pantalla, teclado y ratón están unidos. Lo que provoca que o tengamos la pantalla muy abajo o el teclado demasiado alto. En estos casos, lo ideal sería tener un soporte que nos permita colocar la pantalla a una altura cómoda y acompañarlo de un teclado y un ratón externos que nos permita tener los brazos en una posición adecuada.
La colocación de la silla también es importante. Tendríamos que mantener una posición estable con la espalda apoyada en el respaldo y los pies apoyados en el suelo.
¿Es malo trabajar muchas horas sentado aunque la postura sea correcta?
La configuración adecuada de todos los elementos que vamos a utilizar es importante, pero no suficiente si vamos a pasar muchas horas sin movernos.
Por ello, lo importante es durante las jornadas de trabajo tener períodos de movimiento, es decir, levantarse y moverse si es posible, cambiar de tarea, realizar algún movimiento suave de cuello y hombros o simplemente modificar la posición en la que estamos para intentar reducir un poco la sensación de rigidez.
Estos pequeños hábitos deberíamos incorporarlos durante la jornada sin necesidad de que aparezca el dolor. De esta manera, evitaremos que el cuello acumule tantas horas de carga continua.
¿Qué síntomas cervicales pueden aparecer al trabajar con ordenador?
Las molestias pueden variar bastante de una persona a otra. Algunas personas sienten principalmente rigidez al terminar la jornada, mientras que otras presentan dolor localizado en el cuello o tensión en la zona de los trapecios.
También pueden aparecer molestias entre el cuello y los hombros, sensación de pesadez en la parte superior de la espalda o dificultad para mover el cuello con normalidad después de permanecer mucho tiempo sentado.
En algunos casos, el dolor cervical puede acompañarse de cefalea, especialmente cuando existe tensión muscular y otros factores que pueden contribuir al dolor de cabeza. Sin embargo, no todo dolor de cabeza relacionado con una jornada delante del ordenador tiene necesariamente un origen cervical.
Cuando las molestias cervicales aparecen de forma recurrente, la fisioterapia traumatológica en el Ensanche de Alcalá de Henares puede ser una opción para valorar el origen del dolor y determinar qué factores están favoreciendo su aparición. En función de cada caso, el tratamiento puede combinar terapia manual, ejercicio terapéutico y otras técnicas, además de trabajar sobre los hábitos que pueden estar manteniendo la sobrecarga durante la jornada laboral.
Trabajar con ordenador no tiene por qué acabar provocando dolor cervical. El problema suele aparecer cuando se combinan muchas horas de trabajo sedentario, poca movilidad y un puesto que obliga a mantener posiciones incómodas durante demasiado tiempo.
Ajustar el puesto de trabajo, cambiar de posición con frecuencia y mantener cierta actividad durante el día puede ayudar a reducir la carga sobre el cuello. Si el dolor persiste o se repite, una valoración de fisioterapia puede ayudar a determinar qué factores están influyendo y cómo abordarlos.