Cuando un bebé o un niño tiene dificultades para respirar, acumula secreciones o presenta determinados problemas respiratorios, es habitual que los padres se pregunten en qué consiste la fisioterapia respiratoria infantil y si puede ayudarle. A diferencia de lo que ocurre con un adulto, el tratamiento respiratorio en niños debe adaptarse especialmente a su edad, desarrollo y capacidad para colaborar durante la sesión.
La fisioterapia respiratoria infantil comienza con una valoración individualizada. El fisioterapeuta en Alcalá de Henares observa cómo respira el niño, qué síntomas presenta y cuál es su estado general antes de decidir si existe una indicación para intervenir y qué técnicas pueden ser adecuadas en su caso.
¿En qué consiste la fisioterapia respiratoria infantil?
La fisioterapia respiratoria infantil engloba diferentes técnicas dirigidas a mejorar la función respiratoria y, cuando está indicado, facilitar la movilización y eliminación de secreciones. Su aplicación cambia considerablemente dependiendo de si se trata de un bebé, un niño pequeño o un niño de mayor edad.
En los más pequeños, por ejemplo, la capacidad para expulsar por sí mismos las secreciones es limitada. Por eso, cuando existe una acumulación de mucosidad que dificulta la respiración determinadas técnicas pueden ayudar a favorecer su movilización.
Sin embargo, no todos los niños que tienen tos, mocos o una infección respiratoria necesitan fisioterapia respiratoria. La intervención debe estar justificada por la situación clínica y realizarse después de valorar al paciente.
¿Para qué sirve la fisioterapia respiratoria en bebés y niños?
Uno de los objetivos principales puede ser facilitar la eliminación de secreciones cuando estas están dificultando la respiración. La acumulación de moco puede interferir con el paso del aire y, en determinadas patologías, favorecer la obstrucción de las vías respiratorias.
En otros casos, la fisioterapia respiratoria puede formar parte del tratamiento de niños que presentan problemas respiratorios recurrentes o enfermedades en las que existe dificultad para eliminar secreciones. La Asociación Española de Pediatría señala precisamente la eliminación de secreciones de la vía aérea como una de las funciones de la fisioterapia respiratoria en determinadas patologías pediátricas.
El objetivo no es simplemente conseguir que el niño expulse más mucosidad. La finalidad es mejorar, cuando está indicado, la mecánica y la función respiratoria y facilitar que el niño pueda respirar y manejar las secreciones de una forma más eficaz.
¿Cómo se realiza una sesión de fisioterapia respiratoria infantil?
Antes de comenzar, el fisioterapeuta realiza una exploración para conocer el estado respiratorio del niño. Se tienen en cuenta aspectos como el tipo de respiración, la presencia de secreciones, la tos, el esfuerzo respiratorio y la evolución del proceso.
A partir de esta valoración se decide qué intervención puede ser apropiada. La sesión no sigue necesariamente el mismo protocolo para todos los pacientes, las técnicas se seleccionan y adaptan a la edad, al diagnóstico, a los síntomas y a la respuesta del niño.
Durante el tratamiento, el profesional puede utilizar técnicas manuales dirigidas a favorecer la movilización de secreciones o determinadas formas de control de la respiración y de la espiración. En niños que pueden colaborar, también pueden utilizarse ejercicios adaptados a su edad para favorecer una respiración más eficaz y trabajar el aclaramiento de las vías respiratorias.
En bebés y niños pequeños es especialmente importante que el tratamiento se realice de manera suave y respetando sus tiempos. La colaboración de los padres también puede ser útil, tanto para tranquilizar al niño durante la sesión como para conocer las recomendaciones que puedan aplicarse en casa.
¿Qué papel tienen los padres durante el tratamiento?
Los padres pueden aportar información muy importante sobre cómo ha evolucionado el niño desde que comenzaron los síntomas. Saber si tiene fiebre, tos, mucosidad, dificultad para dormir o para alimentarse puede ayudar al fisioterapeuta a conocer mejor la situación.
También pueden aprender determinadas recomendaciones relacionadas con el manejo de las secreciones o con los cuidados respiratorios que sean apropiados para su hijo. Esto no significa que los padres deban reproducir por su cuenta las técnicas de fisioterapia utilizadas durante una sesión. Las maniobras respiratorias deben enseñarse específicamente cuando exista una indicación para ello.
En los bebés, además, aspectos sencillos como mantener una adecuada higiene nasal cuando está indicada o favorecer una posición cómoda pueden formar parte de los cuidados habituales, siempre siguiendo las recomendaciones del pediatra o del profesional sanitario correspondiente.
¿Qué técnicas se utilizan en fisioterapia respiratoria infantil?
Las técnicas empleadas durante la sesión de fisioterapia respiratoria infantil en Alcalá de Henares dependen del problema respiratorio que presente el niño. Entre las diferentes estrategias de fisioterapia respiratoria existen técnicas manuales destinadas a favorecer la movilización de secreciones y técnicas espiratorias adaptadas a la edad y a las características del paciente.
También existen procedimientos dirigidos a facilitar la desobstrucción de las vías respiratorias superiores, especialmente cuando las secreciones dificultan la respiración. En niños de mayor edad pueden incorporarse técnicas activas en las que el propio paciente participa en el control de la respiración y en la expulsión de secreciones.
No obstante, es importante no entender la fisioterapia respiratoria como un conjunto de maniobras que deban aplicarse siempre de la misma manera. La evidencia disponible muestra que la eficacia de las técnicas puede variar según la patología y la gravedad del cuadro, por lo que la elección debe hacerse de forma individualizada. En bronquiolitis aguda, por ejemplo, las técnicas convencionales de percusión y vibración no han demostrado mejorar la evolución de forma general, mientras que existe evidencia de baja certeza sobre un posible beneficio de determinadas técnicas espiratorias lentas en casos moderados.
¿Para qué sirve la fisioterapia respiratoria en bebés y niños?
Uno de los objetivos principales puede ser facilitar la eliminación de secreciones cuando estas están dificultando la respiración. La acumulación de moco puede interferir con el paso del aire y, en determinadas patologías, favorecer la obstrucción de las vías respiratorias.
En otros casos, la fisioterapia respiratoria puede formar parte del tratamiento de niños que presentan problemas respiratorios recurrentes o enfermedades en las que existe dificultad para eliminar secreciones. La Asociación Española de Pediatría señala precisamente la eliminación de secreciones de la vía aérea como una de las funciones de la fisioterapia respiratoria en determinadas patologías pediátricas.
El objetivo no es simplemente conseguir que el niño expulse más mucosidad. La finalidad es mejorar, cuando está indicado, la mecánica y la función respiratoria y facilitar que el niño pueda respirar y manejar las secreciones de una forma más eficaz.
¿La fisioterapia respiratoria infantil duele?
Las técnicas deben adaptarse a la edad y a las características del niño y realizarse de forma controlada. El objetivo no es provocar dolor ni aplicar maniobras de manera agresiva.
Es posible que algunos niños estén incómodos, especialmente los bebés o los más pequeños, porque no entienden qué está haciendo el profesional o porque no están acostumbrados a que otra persona intervenga sobre su respiración. Por eso, la relación con el niño y la participación de los padres pueden ser importantes durante la sesión.
Además, no todas las técnicas tienen la misma intensidad ni producen las mismas sensaciones. La intervención debe ajustarse a la respuesta del paciente y suspenderse o modificarse si no resulta adecuada.
¿Cuándo es necesario acudir al pediatra?
La fisioterapia respiratoria no sustituye la valoración ni el tratamiento médico cuando un niño presenta una enfermedad respiratoria. Ante determinados síntomas, especialmente en bebés pequeños, es importante que el pediatra valore al menor.
Hay que prestar especial atención cuando existe dificultad respiratoria importante, respiración muy rápida, hundimiento de las costillas al respirar, coloración azulada de labios o piel, pausas respiratorias, somnolencia excesiva o dificultad para alimentarse. Ante estos signos, la prioridad es buscar atención médica.
La fisioterapia puede formar parte del abordaje de determinados problemas respiratorios, pero debe integrarse dentro de una atención sanitaria adecuada y nunca retrasar la valoración médica cuando el estado del niño lo requiere.
La fisioterapia respiratoria infantil no consiste en aplicar las mismas maniobras a todos los niños. El tratamiento comienza con una valoración y se adapta a la edad, el estado respiratorio, la enfermedad que presente el paciente y su capacidad para colaborar.
Por eso, ante un problema respiratorio infantil recurrente o una dificultad para manejar las secreciones, lo más adecuado es realizar una valoración individual y determinar si existe un objetivo concreto que pueda abordarse mediante fisioterapia respiratoria.