La migraña no es simplemente un dolor de cabeza fuerte. Es una enfermedad neurológica que puede provocar dolor intenso y otros síntomas como náuseas, sensibilidad a la luz o al sonido y una gran dificultad para continuar con las actividades habituales. Por eso, cuando una persona sufre crisis frecuentes, es normal que busque diferentes formas de reducir su impacto.
En determinados casos, la fisioterapia puede formar parte del abordaje de las migrañas, especialmente cuando existen factores musculoesqueléticos que pueden estar contribuyendo a aumentar la frecuencia o intensidad de los síntomas. La valoración de un fisioterapeuta permite analizar aspectos como la movilidad cervical, la tensión muscular, la postura o la presencia de dolor asociado en cuello y mandíbula.
Esto no significa que con acudir a un fisioterapeuta en Alcalá de Henares se vaya a curar del todo la migraña. Su función es complementar el abordaje médico cuando está indicado y ayudar a mejorar aquellos factores físicos que pueden estar relacionados con las crisis.
¿Cómo puede ayudar la fisioterapia en las migrañas?
La relación entre la migraña y la región cervical es más estrecha de lo que muchas personas creen. Durante una crisis, además del dolor de cabeza, pueden aparecer molestias en el cuello, rigidez o tensión en la musculatura de los hombros.
En otras ocasiones ocurre al revés: una persona tiene una importante sobrecarga cervical o problemas musculoesqueléticos que pueden actuar como uno de los factores que favorecen sus síntomas.
La fisioterapia puede intervenir sobre estos componentes mediante un tratamiento individualizado. El objetivo es mejorar la movilidad, reducir determinadas sobrecargas y conseguir que el paciente tenga una mejor tolerancia a las actividades que forman parte de su día a día.
También puede ser útil para identificar determinados patrones que se repiten antes de las crisis. Por ejemplo, permanecer muchas horas en una misma posición, acumular tensión en los hombros o apretar la mandíbula durante periodos de estrés.
¿La fisioterapia puede reducir la frecuencia de las migrañas?
En algunas personas, el tratamiento fisioterapéutico puede contribuir a disminuir la frecuencia o intensidad de las crisis, especialmente cuando existen factores cervicales o musculares asociados.
Sin embargo, no todas las migrañas responden de la misma manera. La enfermedad tiene un componente neurológico y existen múltiples factores que pueden intervenir en su aparición.
Por eso, antes de comenzar un tratamiento es importante conocer cómo son las crisis, cuándo aparecen, qué síntomas las acompañan y qué factores parecen desencadenarlas.
La fisioterapia puede ser una pieza más dentro de un abordaje multidisciplinar, pero no debería plantearse como el único tratamiento para una persona con migrañas frecuentes.
¿Qué técnicas puede utilizar un fisioterapeuta para tratar las migrañas?
El tratamiento dependerá de los hallazgos de la valoración. No todas las personas con migraña necesitan las mismas técnicas.
En algunos casos puede utilizarse ejercicio terapéutico para mejorar la movilidad cervical y la capacidad de la musculatura para soportar determinadas cargas. También pueden plantearse ejercicios destinados a mejorar el control del cuello y de la cintura escapular.
La terapia manual puede utilizarse como complemento cuando existen restricciones de movilidad o una sobrecarga muscular que está contribuyendo a las molestias.
En este contexto, la fisioterapia avanzada en El Ensanche de Alcalá de Henares permite plantear un abordaje más individualizado, teniendo en cuenta no solo dónde duele, sino cómo se comportan los síntomas y qué factores pueden estar influyendo en cada paciente.
El objetivo no es realizar una técnica concreta porque «funcione para las migrañas», sino utilizar las herramientas que tengan sentido después de valorar cada caso.
¿Puede la tensión cervical empeorar una migraña?
La tensión cervical puede aparecer junto a las migrañas y, en determinadas personas, formar parte de los factores que contribuyen a empeorar el cuadro.
Durante periodos de estrés es frecuente mantener los hombros elevados, contraer la musculatura del cuello o permanecer muchas horas en una misma posición. Si además existe falta de descanso o una elevada carga de trabajo, esta tensión puede mantenerse durante horas.
No significa que una contractura cervical sea la causa de la migraña. La migraña tiene un origen mucho más complejo. Sin embargo, abordar esta tensión puede ayudar a algunas personas a manejar mejor sus síntomas.
Esta es una de las razones por las que una valoración completa resulta más útil que centrarse únicamente en el lugar donde aparece el dolor.
La tensión cervical no es el único factor que puede influir en la aparición o intensidad de una crisis. También merece la pena observar algunos aspectos de la rutina diaria, como el descanso, la alimentación, la hidratación, el nivel de estrés o el tiempo que pasamos frente a una pantalla. Si las crisis aparecen con frecuencia, conocer qué hábitos empeoran las migrañas y el dolor de cabeza puede ayudar a identificar patrones y realizar pequeños cambios que faciliten el control de los síntomas.
¿El ejercicio es recomendable si tengo migrañas?
En general, mantener una actividad física adecuada puede ser beneficioso. Sin embargo, algunas personas experimentan migraña asociada al ejercicio o notan que determinados entrenamientos muy intensos pueden desencadenar una crisis.
Por eso, la intensidad debe adaptarse a la situación de cada persona.
Si alguien lleva tiempo sin hacer ejercicio porque teme que aparezca una migraña, puede ser más interesante empezar con actividades de intensidad moderada y aumentar progresivamente la carga que intentar recuperar de golpe el nivel de entrenamiento anterior.
El ejercicio terapéutico puede ser especialmente útil cuando existen limitaciones cervicales, pérdida de fuerza o miedo al movimiento, ya que permite trabajar de forma progresiva y controlada.
¿Cuándo es recomendable acudir a un fisioterapeuta por las migrañas?
Puede ser interesante realizar una valoración fisioterapéutica cuando las migrañas se acompañan habitualmente de dolor cervical, rigidez, molestias en los hombros o tensión mandibular.
También puede resultar útil cuando estos síntomas empeoran después de trabajar durante muchas horas sentado, utilizar dispositivos electrónicos o atravesar periodos de mayor estrés.
El fisioterapeuta puede valorar si existe un componente musculoesquelético que pueda abordarse y, si es necesario, coordinar el tratamiento con otros profesionales sanitarios.
En cualquier caso, si las migrañas son nuevas, cambian de características, aumentan de forma importante o aparecen síntomas neurológicos diferentes a los habituales, es necesario consultar con un médico para realizar una valoración adecuada.